El alma del café
de especialidad,
reimaginada.
Monarch Haus nace con un propósito claro:
Redefinir cómo se vive el café mexicano.
Inspirados por la mariposa monarca —símbolo de transformación y resiliencia— creamos una casa donde el café, la ciencia, la estética y la hospitalidad conviven. Cada taza refleja un proceso riguroso que honra su origen y eleva su futuro.
En nuestro Coffee Lab, seleccionamos, catamos y tostamos a mano granos de especialidad con tecnología de vanguardia y estándares sensoriales internacionales. En nuestro Food Lab, diseñamos experiencias donde sabor, narrativa y precisión gastronómica se unen.
Creemos que el lujo está en los detalles: en conocer al productor, en calibrar una extracción perfecta, en servir una bebida que cuenta una historia.
Nuestra misión es clara: posicionar el café mexicano como un referente global de calidad. Por eso no solo servimos café: lo estudiamos, lo respetamos y lo transformamos.
Bienvenidos a Monarch Haus.
Donde el café encuentra su nueva voz.
Monarch Haus
El logotipo de Monarch Haus une símbolo y tipografía en una identidad elegante y distintiva.
La corona, construida a partir de tres sonrisas entrelazadas, representa calidad, comunidad y la alegría que compartimos alrededor del café. Nuestra tipografía exclusiva complementa este espíritu: sofisticada, atemporal y diseñada para expresar la experiencia que nos define.
En Monarch Haus, el café no solo se bebe: se comparte. Nuestro logotipo es una invitación a entrar a una casa donde la excelencia y la calidez conviven, y donde cada visita puede convertirse en una sonrisa.
Valores Fundamentales
Excelencia en cada
detalle
Innovación con
propósito
Autenticidad y
trazabilidad
Hospitalidad
consciente
Sostenibilidad y
responsabilidad
Carta del Fundador
El café no es simplemente una bebida. Para algunos, una taza abre la mañana, impulsa negocios y acompaña la reflexión. Para otros, su aroma envuelve y transporta a momentos inolvidables del pasado.
Hay quienes lo disfrutan con la ventana abierta, regando flores y abrazando la calma del día. El café frío de la tarde refresca el alma, mientras que un sorbo después de la comida se convierte en el postre perfecto.
A veces es una cápsula del tiempo que guarda recuerdos en cada nota de sabor. A veces es la energía que nos mueve. Y otras, la sencilla felicidad que se comparte en una charla con amigos.
El café no es solo una taza, es un arte que captura los instantes de la vida. Monarch Haus existe para transformar esos momentos en experiencias inolvidables.